04.05.2018 |

“La Economía no puede analizar solo los aspectos financieros del sistema de salud”

El Dr. Diego Rosselli fue el expositor invitado de la actividad "Cuánto vale una vida: una visión de la Medicina desde la Economía" organizada por ISPOR y apoyada por la UM

La Sociedad Internacional de Farmacoeconomía e Investigación de Resultados (ISPOR) convocó a integrantes del sistema sanitario a la actividad “Cuánto vale una vida: una visión de la Medicina desde la Economía"”. La exposición estuvo a cargo del Dr. Diego Rosselli del 25 al 27 de abril en el Sindicato Médico del Uruguay y el Centro de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Montevideo.

Rosselli es Médico neurólogo colombiano, profesor de Economía de la Salud en la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana, en Bogotá y Presidente del Capítulo Colombia de ISPOR. En la siguiente entrevista habla sobre su ponencia.

¿Cuáles fueron los puntos principales de su presentación en la actividad "Cuánto vale una vida: una visión de la Medicina desde la Economía"?

La Economía no puede analizar solo los aspectos financieros del sistema de salud, no se puede dedicar tan solo al dinero, sino que debe incorporar valores sociales. La verdadera Economía no puede desconocer las limitaciones que impone un presupuesto limitado, pero tiene que incluir otros valores sociales como la ética, la solidaridad, el respeto por los mayores, por los niños, por los más vulnerables. Por ello, señalo yo, así como es irresponsable tomar decisiones sin analizar el impacto financiero que tienen, es aún más irresponsable tomarlas mirando tan solo su costo directo o su posible "rentabilidad".

¿A quién estuvo dirigida su ponencia?

Me gusta decir que en 2004 yo cerré mi consulta privada como neurólogo en una de las principales instituciones de Bogotá y me "lancé a predicar" por el mundo la importancia del pensamiento económico (ese que incluye los valores sociales) en la toma de decisiones en salud. Ahora ¿a quién hay que llegarle? A todo el mundo. Esta conferencia pretendió poner a pensar a profesionales de la salud, funcionarios del gobierno, aseguradores, y representantes de pacientes. Mejor dicho: a todos. 

¿Cuáles son los antecedentes de esta investigación? ¿Qué lo motivó a hablar sobre este tema?

Los profesionales de la salud solemos pensar que la Economía tiene poco que ver con nuestro quehacer diario. Incluso la palabra economía la consideramos sucia, demasiado materialista para nuestra vocación social. Y eso es por desconocimiento. Yo llevo ya veinte años enseñando Economía de la Salud en la Universidad Javeriana en Bogotá, y he logrado atraer a esta disciplina, que normalmente no se enseña en ninguna facultad de salud, a muchas mentes brillantes que ven el potencial que tiene para tomar mejores decisiones informadas.

Vine por una invitación del Capítulo ISPOR Uruguay. ISPOR es una sociedad internacional con capítulos en 90 países del mundo (10 capítulos latinoamericanos) que tiene por lema "improving healthcare decisions" (mejorando las decisiones en salud). Una decisión acertada debe basarse en información de calidad sobre la eficacia y la seguridad de un tratamiento (o de una estrategia preventiva), y sobre los costos de su implementación (y los potenciales costos futuros que se llegarían a evitar), pero también debe analizar las tradiciones culturales, los valores sociales imperantes, los recursos humanos y materiales que se requerirán, así como el entorno político y jurídico local. En resumen, las decisiones deben ser procesos participativos, procesos transparentes. Nadie está diciendo que va a ser fácil. 

¿En qué situación se encuentra el sistema de salud uruguayo respecto a este tema?

Según producto interno bruto, Uruguay está en el puesto 74 o 77 en el ranking mundial, dependiendo de la fuente consultada. En publicaciones, sin embargo, el panorama es otro. Según el ranking de Scimago para publicaciones indexadas, en investigación en políticas de salud, Uruguay está en el puesto 98, en ciencias sociales y salud está en el puesto 104. Me impresiona porque Uruguay tiene la capacidad humana y la información científica propia para subir fácilmente en ese listado. Tiene muchas experiencias interesantes para compartir con otros países. El Fondo Nacional de Recursos, por citar solo un ejemplo, tiene lecciones para el mundo entero.

El Dr. Diego Rosselli, de origen colombiano, es Médico neurólogo. Realizó estudios de posgrado en neurología experimental en el Instituto de Psiquiatría de Londres. Cursó dos maestrías, una en Educación en la Universidad de Harvard y otra en Políticas de Salud en el London School of Economics. En 1993 se vinculó con el Ministerio de Salud de Colombia como Director de Desarrollo Científico y Tecnológico, encargado de evaluaciones tecnológicas en salud. Ha sido docente de metodología de investigación, medicina basada en evidencia, y análisis económico y político de intervenciones en salud en numerosas universidades colombianas, y ha dictado cursos sobre estos temas en 17 países latinoamericanos. Es autor de más de un centenar de publicaciones científicas. En la actualidad es profesor de Economía de la Salud en la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana, en Bogotá y Presidente del Capítulo Colombia de ISPOR.