18.10.2019 |

UM ofrecerá Curso avanzado en salud de adolescentes y jóvenes

Durante el lanzamiento del curso en el Centro de Ciencias Biomédicas, el Psicólogo y Mag. en Educación Roberto Balaguer estuvo a cargo de una conferencia sobre el mundo digital

El Centro de Ciencias Biomédicas (CCB) de la Universidad de Montevideo (UM) ofrecerá a partir de marzo de 2020 un Curso avanzado en salud de adolescentes y jóvenes. Durante el lanzamiento del curso, el 15 de octubre en la sede de Maestrías y Posgrados de la UM, el Psicólogo y Mag. en Educación Roberto Balaguer estuvo a cargo de la conferencia “De la identidad digital al fenotipo digital. La trazabilidad omnipresente como enorme desafío a la adolescencia actual”.

El curso que comenzará el año próximo está orientado a Médicos, Licenciados en Enfermería, Licenciados en Psicología, Fonoaudiólogos, Licenciados en Nutrición, Terapistas ocupacionales, Trabajadores sociales, profesionales de la Educación y profesionales universitarios de todas las áreas que trabajan con adolescentes y jóvenes. La Dra. Verónica Morin, coordinadora del posgrado, dio la bienvenida a los asistentes y resaltó la importancia de que este curso sea el primero a nivel universitario en el país recordando que desde su fundación la UM promueve una educación de excelencia y fomenta el trabajo bien hecho, poniendo en su centro la persona, la famlia y el bien común. Estuvieron también presentes la asesora académica, Dra. Susana Grunbaum, y algunos de los futuros docentes.

Roberto Balaguer tiene una larga trayectoria académica y profesional en psicología, educación y TICs. Durante su presentación, comenzó hablando sobre el uso que dan los adolescentes y jóvenes a las redes sociales. Les recomendó a los padres y profesores presentes enseñarles que existen momentos —enojo, euforia, vulnerabilidad, depresión— cuando uno no es realmente consciente de lo que hace, porque esos sentimientos anulan el trabajo del lóbulo frontal, y por eso bueno no postear ni compartir imágenes, videos o textos de los cuales luego pueden arrepentirse. Agregó que estar con otra persona aumenta un 40% la posibilidad de hacer algo que quizá no se haría solo y que este porcentaje sube a medida que crece el número de personas.

Dijo que todo lo que subimos a Internet conforma una “huella digital”, que permanece, aunque se borre la publicación de la red social, y que luego puede jugar en contra, por ejemplo, a la hora de entrar a una universidad o buscar trabajo. Explicó que los padres muchas veces advierten a sus hijos sobre el peligro de compartir ciertos datos en redes sociales —por ejemplo: nombres, direcciones, su colegio— pero desconocen otro material que a veces comparten u otros usos negativos que dan a estos medios.

Por ejemplo, afirmó que es común que las chicas accedan a enviar a los varones fotos inadecuadas con el fin de mantener a un seguidor en una red social o caerle bien a un chico. Aclaró que atrás de esto siempre existe vulnerabilidad y a veces problemas afectivos que llevan a compartir esas imágenes. Dijo que antes del desarrollo de la tecnología digital, las situaciones de bullying eran mayores entre los varones, pero que, sin embargo, hoy la tasa es superior entre las niñas y adolescentes mujeres. Por ejemplo, al crear un grupo de WhatsApp en la que se excluye a una compañera de clase y al compartir datos verdaderos o falsos que pueden humillar a una chica.

Balaguer aseguró que hoy “las preguntas importantes” los jóvenes se las hacen a Google, antes que a los adultos. Al mismo tiempo, dijo que cuando dirige talleres en los que participan padres e hijos sobre el uso de medios digitales, muchos chicos reclaman que, cuando van a hablar con sus padres, no reciben atención porque están con el celular. Afirmó que es necesario ayudar a los jóvenes a no generar dependencia de los medios digitales. Dijo que en las organizaciones más influyentes vinculadas Internet y redes sociales hay grupos de psicólogos estudiando cómo generar más dependencia de los usuarios.

Por último, habló sobre el proyecto Mindstrong Health, una iniciativa de profesionales de la medicina, la neurociencia y la inteligencia artificial. Su objetivo es utilizar la información que recibe un Smartphone, no solo a través de los datos que el usuario ingresa con lo que elige o escribe, sino también a través de otros patrones físicos, para pronosticar problemas de salud en los pacientes.

De esta forma, con la información que recibe, la aplicación podría anunciar que, por ejemplo, el usuario va a sufrir un infarto o una crisis psicótica. Explicó que esto puede tener muchas ventajas, pero que también es un riesgo en la medida en que otros puedan conocer esa información y usarla como insumo para negar un puesto de trabajo o un seguro de vida, entre muchas otras cosas. Mencionó también el caso de Cambridge Analytica y opinó que, ante la posibilidad de este tipo de manejo de datos, la legislación uruguaya actual resulta insuficiente.