10.12.2019 |

UM ofreció conferencia sobre la felicidad y el malestar en la adolescencia

Fue en el marco del lanzamiento en 2020 del “Curso avanzado en salud de adolescentes y jóvenes” y estuvo a cargo de la Dra. Susana Grunbaum

En el marco del lanzamiento en 2020 del “Curso avanzado en salud de adolescentes y jóvenes” del Centro de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Montevideo (UM), la Dra. Susana Grunbaum, Psiquiatra de niños y adolescentes y coordinadora académica del curso, estuvo a cargo de la conferencia “La felicidad y el malestar en la adolescencia. Señales desde la familia, la educación y la salud”. La actividad tuvo lugar el 6 de diciembre y asistieron profesionales de la educación y de la salud.

Para comenzar, la Dra. Grunbaum compartió definiciones sobre la felicidad de algunos filósofos, como Seneca, Lao Tze, Nietzsche y Freud. Luego explicó que en la adolescencia se viven sentimientos muy intensos que no siempre son visibles para los adultos. Indicó que pueden ser producto de eventos traumáticos externos, como el no sentirse queridos, sentirse inadecuados, excluidos o disconformes con la imagen corporal. El malestar en la adolescencia puede manifestarse a través de quejas somáticas, como dolores que no se explican por causas orgánicas, o a través de manifestaciones psicológicas, como angustia, tristeza, soledad o dificultades académicas.

La Dra. Grunbaum explicó que otras formas de manifestación del malestar en la adolescencia pueden ser la adopción de conductas de riesgo. Señaló que algunas de ellas implican una búsqueda vital, como pueden ser encontrar el sentido de la vida o exponerse a la muerte, para encontrar un límite.

La expositora destacó que cierto grado de malestar es parte de la vida y que el conflicto ayuda a crecer. Agregó que responder a preguntas cuando un adolescente tiene una crisis de la edad y cuando es una condición grave, patológica, puede ser complejo y compartió algunos indicadores o señales a tener en cuenta. Entre ellos, el aislamiento, el abandono de las actividades placenteras y los sentimientos de tristeza intensos y permanentes. Indicó que en esos casos es importante la consulta con profesionales de salud.

La especialista mostró algunas condiciones de mayor preocupación como las autolesiones y el intento de autoeliminación, que siempre deben tener un espacio de escucha y atención.

Para prevenir estas situaciones, señaló la importancia del involucramiento paterno, es decir la presencia de padres y madres en la vida cotidiana de sus hijos, brindando apoyo y control. Al mismo tiempo, destacó el rol de los educadores, no solamente en la detección de situaciones problemáticas, sino en la búsqueda creativa de espacios de participación y felicidad en los centros educativos.  

Finalmente, remarcó que los profesionales de la salud deben incluir en las consultas con sus pacientes adolescentes la valoración del estado anímico para detectar sentimientos depresivos y otras circunstancias vitales que puedan incidir en su malestar y la consiguiente búsqueda de satisfacciones por caminos riesgosos.